En un giro hacia la sostenibilidad, hoy se anunció la fase operativa de la planta de Hidrógeno Verde más grande de América Latina, ubicada en el desierto de Sonora.
Este proyecto marca el inicio de la “Soberanía Energética 2.0”, donde México busca dejar de depender de los hidrocarburos para convertirse en exportador de energía limpia hacia Estados Unidos y Europa.
La nota explora cómo esta tecnología utiliza la electrólisis para separar el hidrógeno del agua usando energía solar.
El impacto económico es masivo: se estima la creación de 50,000 empleos directos y una reducción del 15% en la huella de carbono industrial del país para 2030.
Analizamos también los retos logísticos de transportar este combustible gaseoso a través de la red de gasoductos existente.

