A partir de hoy, el Registro Nacional de Población (RENAPO) inicia la transición obligatoria hacia la Cédula de Identidad Digital. Este documento, que vive en una billetera digital en el smartphone, utiliza tecnología Blockchain para garantizar que los datos biométricos (iris y huella) no puedan ser alterados.
El gobierno asegura que esto eliminará el robo de identidad y agilizará trámites bancarios y gubernamentales. No obstante, grupos de derechos digitales han levantado alertas sobre la privacidad de los datos y el riesgo de un estado de vigilancia centralizado. Cubrimos la comparativa con el modelo de Estonia, el líder mundial en esta tecnología, y cómo México planea blindar estos datos contra los ciberataques que han marcado el inicio de este año.

